A la muerte se le toma de frente con valor y después se le invita a una copa.
Bajo tales tormentos sucumbió lo poco que había de bueno en mí. Infames pensamientos convirtiéndose en mis íntimos. Los más sombríos, los más malignos de todos los pensamientos eran acariciados por mi mente. La tristeza de mi humor de costumbre se acrecen
Imágenes
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Un aspecto de austera, profunda e irremediable melancolía se cernía y lo invadía todo.
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Puede decirse que es un defecto ser demasiado profundo. La verdad no siempre está dentro de un pozo.
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En el amor desinteresado de un animal, en el sacrificio de sí mismo, hay algo que llega directamente al corazón del que con frecuencia ha tenido ocasión de comprobar la amistad mezquina y la frágil fidelidad del hombre natural.