A veces, mejor que combatir o querer salir de una desgracia, es probar a ser feliz dentro de ella, aceptándola.
Creen que no pasará nada porque cerraron la puerta.
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Todas las madres son ricas cuando aman a sus hijos. No hay pobres, no hay feas, no hay madres viejas. Su amor es siempre la más bella de las Alegrías. Y cuando parecen tristes, basta un beso que reciban o que den para que todas sus lágrimas se conviertan
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No hay vidas pequeñas: cuando la miramos de cerca, toda vida es grande.
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Lo que destruye las posibilidades de la vida es permanecer siempre encerrados en la cárcel de nuestros pequeños ideales sin generosidad y sin ardor, mientras el sol ilumina la tierra alrededor de nuestra casa.