Vuelvo a mirarte aún. Y eres el mismo milagro de ternura y egoísmo, triste y feliz, eterno y pasajero.
Este amor que se va, que se me pierde, esta oscura certeza de vacío: mi corazón, mi corazón ya es mío sin nada que le implore ni recuerde.
Imágenes
Más de Julia Prilutzky
-
-
¿Cómo será su amor amor conmigo, cómo ha de ser: espectador, testigo o superado actor del viejo drama?
-
Dile que no recuerde y dile que no respire, amor, sin respirarme.
-
Llueve. Y el agua cae sin relieve sobre las piedras, ávidas de lluvia. Aquí en mi corazón, cómo remueve; aquí en mi corazón, cómo diluvia.