Dueño del Universo, yo regulo su fortuna. Puedo nombrar reyes, puedo deponerlos, pero de mi corazón yo no puedo responder.
Hay que creerse amado para creerse infiel.
Imágenes
Más de Jean Racine
-
-
Le he amado demasiado para no odiarle.
-
El dolor silencioso es el más funesto.
-
¡Insensato quien fía al porvenir!