Saltar al contenido
“
Humana entraña de azúcar, efeba fruta de jade: ¡Cómo quisiera beberme el aroma de tu carne!
Elías Nandino
Imágenes
Más de Elías Nandino
-
Estás en mí, como latido ardiente, en mis redes de nervios temblorosos, en mis vetas de instintos borrascosos, en los mares de insomnios de mi frente.
-
No me importa cómo juzguen mi vida, yo traté de vivirla haciendo estrictamente lo que ella apetecía.
-
Sobre tus ojos dormidos dejo mis ojos cerrados para dormir con tu sueño y salir de ti, contigo, por los remansos del aire, por los espacios sin tiempo.
-
Soy tuyo, madre tierra: me invade el parentesco inevitable y hondo de tu ritmo en mi sangre, porque pese a mi miedo, a mi apego a la vida, hay algo en mis adentros que espera y desespera por regresar a ti...