A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
No hay peores tiranos que los esclavos, ni hombres más soberbios que los salidos de la nada.
Imágenes
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Amé, fui amado: basta para mi tumba.
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Apóyese sobre el obstáculo y láncese más lejos.
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Con sus tendones de hierro nos aprisiona el hábito día tras día.