Me dejaré morir en tu silencio, que de noche me diste de comer los frutos del cerezo en tu alcoba de sombras sangrantes de perfume y nada más deseo.
Una llama seduce el humo de los sueños que me acunan. Vela mi corazón aunque yo duerma.
Imágenes
Más de Clara Janés
-
-
Nunca sabré de ti, y eso lo supe desde el primer encuentro. Esta certeza tiene tanta fuerza que es como si tuviera noticias tuyas a cada momento.
-
Desconfía de aquellos que no han considerado nunca el suicidio. Van haciendo paso a paso el camino, cegándose al abismo que siempre acosa al hombre. Entran en la matemática rueda de la materia. Se hacen invulnerables a la desesperación. Cuentan incluso, f
-
Quiero tener el cielo desnudo entre las manos: deshacer lentamente el color de las cosas, el germen del dolor.