Lo que los ojos no ven y la mente no conoce, no existe.
Yo creo que lo más cerca que estuve del amor perfecto fue con un joven minero cuando tenía cerca de 16 años.
Imágenes
Más de D. H. Lawrence
-
-
El dinero y el mal llamado amor constituyen las dos grandes manias sociales. El dinero mucha más.
-
El mundo moderno, al dar rienda suelta a la emoción sólo ha conseguido vulgarizarla. Lo que necesitamos es el dominio clásico.
-
La nuestra es esencialmente una era trágica, así que nos rehusamos a considerarla trágicamente.